28th Sep, 2007

¿Duros a cuatro pesetas?: The summer is magic

En este verano de tórrido pánico interbancario la sed de liquidez aprieta y surgen soluciones imaginativas, antes de que finalice el ciclo alcista hay que acabar de distribuir papel a los últimos incautos, saldrán por piernas del ladrillo para ir a caer al hormigón. Cuando la bolita acabe su recorrido, bastantes de los que creían ser felices compradores de duros a cuatro pesetas, terminarán por pagarlos a siete. En la pugna por ofrecer productos de riesgo a precio de fantástica inversión se perfilaba ganadora La Caixa con Criteria, pero el Santander se impone en la primera vuelta, gracias a sus bonos convertibles.

Criteria: te lo vendo y me lo quedo

Criteria es el holding industrial de La Caixa ofertado a precio de corporación, de momento saldrá a bolsa el 20%, aunque en un futuro se podría vender hasta un 29% adicional. En todo caso el control de Criteria quedará siempre en manos de La Caixa, ya que retendrán como mínimo el 51%. De esta forma consigue liquidez a la vez que mantiene el control de la cartera, esto es un peligro para el pequeño inversor, puede acabar victima de una OPA de exclusión al estilo del escándalo de Telefónica Móviles.

Aunque se intenta vender como una OPS en realidad es una OPV, antes de la salida a bolsa endeudaron a Criteria con un superdividendo de 1850 millones de euros a crédito, con lo que el dinero captado irá a tapar el agujero, no a nuevas adquisiciones. Bolsacinco revela que La Caixa sacó 5218 millones de Criteria antes de la venta de acciones. Según la horquilla de precios Criteria saldría por debajo de su valor de mercado, pero junto a empresas cotizadas, incluye no cotizadas de valoración más discutible. El inversor interesado en las cotizadas puede adquirirlas por su cuenta y replicar la cartera, sin necesidad de asumir los riegos de Criteria.

En todo caso hay varias razones para acudir a la OPV, este tipo de operaciones al principio suelen funcionar, pues si la demanda fuera muy baja se suspenden. Debe tenerse en cuenta la gran campaña publicitaria y que además siempre hay un cuidador que vigila al valor en sus primeros pasos, máxime en este caso, ya que La Caixa tiene mucho que perder si se desploma.

A partir de estos mimbres, acudir a la oferta y vender en los primeros días es una operación que puede dar beneficios al pequeño inversor, con un riesgo moderado. El lunes cierra el plazo de solicitudes, Bankinter regala la comisión de venta, además de la comisión de custodia, por lo que resulta el broker ideal para un rápido mete-saca.

Santander: compre bonos y llévese futuros

En la oferta de bonos convertibles del Santander, el 7,5% del primer año y euribor a tres meses+ 2,75 los cuatro siguientes es el cebo con el que se pretende pescar inversores, pero debajo de esta cifra hay una letra pequeña que conviene descifrar, para no acabar desgarrados por el anzuelo, ya que los bonos se han de canjear al quinto año con un recargo del 16% sobre el precio de mercado. Otra consideración: los bonos no permiten cobrar los dividendos que generan las acciones del Santander.

Un análisis de la propuesta en diferentes contextos del precio de las acciones y el euribor, muestra que estos bonos solo batirán a las acciones del Santander de darse unas condiciones muy concretas. Por otra parte, nada asegura al bonista que justo antes del canje el Santander apruebe un macrodividendo que baje con brusquedad el valor de la acción.

De esta forma el Santander asegura su posición, con la venta encubierta de futuros sobre sus acciones. El trabajo de campo en dos oficinas del Santander en Gijón desvela que al público se le vende estos bonos como inversión segura, sin explicar con detalle que incluso pueden llegar a perder más del 20% de la inversión.

Da la impresión de que tanto La Caixa, como el Santander, consideran que la bolsa ha llegado a sus máximos por mucho tiempo y a medio plazo solo le quedará bajar. Después de haberse liado a vender peines a calvos, si el papel que se distribuye ahora retorna a los precios de los 90, cuando los clientes vayan a sus bancos a preguntar por lo suyo, siempre podrán decir como Dinio que en el caluroso y lúbrico verano del 2007 la noche los confundió, a la vez que tararean aquella canción noventera tan molona: the summer is magic is magic oh oh oh oh

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[...] el verano pasado la banda sonora se insinuaba erótico festiva, con temas al estilo de aquel The Summer is Magic, a cargo de los bonos convertibles del Santander, o el Oh la la la la que todos cantamos con [...]

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