Trichet sigue duro contra la inflación, desde aquà le apoyamos, aunque no faltan los que quieran bajadas de tipos y devaluaciones del euro.
En el editorial “Tipos duros contra el robo”, del seis de marzo del 2008, Actualidad Económica alza la voz con valentÃa en defensa de Trichet, llamaron al pan pan y a la bajada de tipos robo. Lo reproducimos a continuación.
“Hace bien el BCE en resistirse a bajar el precio del dinero, porque la inflación es el cáncer más letal de todos. Nunca dejamos de ser un paÃs curioso y original. Detestamos a los americanos pero estamos al mismo tiempo seducidos no sólo por las hamburguesas sino por las polÃticas de la Reserva Federal. Greenspan gozó siempre de un cierto favor popular incluso en España, y lo mismo ocurre ahora con Bernanke, mientras ni antes Duisenberg ni ahora Trichet han despertado entre nosotros clase alguna de cariño. Digamos que nuestra inclinación por los americanos obedece a que en, en cuestiones de dinero, han tenido siempre la mano más larga. Marcada por la historia dramática de la Gran Depresión -1929-, la preocupación fundamental de la Reserva Federal de Estados Unidos ha sido mantener el crecimiento o evitar la recesión, y esto es lo que le ocupa de nuevo en estos momentos crÃticos. La corta historia del Banco Central Europeo está, sin embargo, influida por la ejecutoria del Bundesbank, la entidad pública de mayor prestigio en la lucha contra la inflación, que arruinó Alemania por dos veces el pasado siglo. AsÃ, mientras Bernanke ha bajado reiteradamente los tipos de interés y está dispuesto a seguir haciéndolo, Trichet se resiste, provocando el enojo de los empresarios y de otros grupos de presión. Hace, sin embargo, muy bien. La inflación es el tipo de cáncer más letal para la economÃa. Conviene prevenirlo a toda costa, incluso sacrificando coyunturalmente el crecimiento. DecÃa el economista Albert Hann que la inflación es sencillamente un robo. Si se prepara una cena para diez invitados y se admite luego a otros diez más, cada uno de los invitados iniciales tendrá que cenar la mitad de lo que le toca, los nuevos visitantes se aprovecharan de los que se privan los primeros. O también, dicho de otra manera, cuanto más aumenten los precios en términos monetarios menos poder adquisitivo tendrán los ciudadanos en términos reales. El riesgo de inflación es elevado en Europa y mucho más en España. Ha sido muy explÃcito al respecto Mervin King, el gobernador del Banco de Inglaterra (y no hay nada menos sospechoso o más parecido a un americano que un inglés): ¿Habrá nuevas subidas de precios de la energÃa, de los alimentos y de los bienes importados?. Por eso un recorte de tipos de interés en estas condiciones podrÃa ser peligroso. Es deseable que los tipos de interés sean los más bajos posibles y durante el mayor tiempo, pero esto sólo puede suceder cuando la inflación esté perfectamente controlada. Tampoco es razonable lo que ha ocurrido durante gran parte de esta década en Estados Unidos, donde, a causa de unos tipos de interés inferiores a la inflación, el ahorro pasó de ser un sacrificio remunerado a convertirse en una completa estupidez, mientras el endeudamiento dejó de entrañar coste alguno, para pasar a ofrecer una rentabilidad neta. Trichet y el BCE están acertando por el momento. Han proporcionado la liquidez que hacÃa falta pero se están resistiendo a bajar los tipos mientras no se perciba una catástrofe económica inminente. Están cumpliendo con su fin, que es el control de la inflación, mientras que los gobiernos hace años que han renunciado a su obligación: impulsar reformas y polÃticas económicas que generen competencia, aumenten el potencial de crecimiento y eviten perdidas de empleo en épocas crÃticas como las que padecemos.”